Cartas

del  Rector

Bogotá D.C., 26 de abril de 2019

Estimada comunidad educativa,

El mes de junio es un mes, que, desde el plano comercial, es dedicado al papá, de la misma manera que el mes de mayo es dedicado a la mamá. Se puede decir que para el mercado la maternidad y la paternidad son dos pretextos apropiados para sacar mejores resultados en los estados financieros de mitad de año, ya que las ganancias suben significativamente. Sin embargo, habrá que ir un poco más allá para poder vivir de manera apropiada estas fechas y no caer en gastos que afectan terriblemente a nuestra economía.


La paternidad y la maternidad son el reflejo del amor de Dios. Hay que recordar que el ser humano es imagen y semejanza de Dios, y el ser humano se compone por el hombre y la mujer, de ahí que para nosotros ser papá o ser mamá se diferencian demasiado. Sin embargo, cuando el hogar se configura de manera acertada y el esposo y la esposa asumen responsablemente la crianza y formación de sus hijos ese amor puede fundirse y comprenderse como uno solo.

Es cierto que como creyentes puede ser más relevante la devoción que profesamos al Inmaculado Corazón de María (como madre) y al Sagrado Corazón de Jesús (como padre), pero no debemos olvidar, que el cristianismo promueve una relación con Dios desde nuestra realidad más humana, por lo cual, en estas celebraciones hay que profundizar nuestro rol de papá o de mamá, para continuar en el proceso de crecimiento personal y familiar.


En este mes que celebramos al Sagrado Corazón de Jesús es importante que también se haga una referencia al amor de los papás. En la actualidad ha tomado mucha fuerza la figura paterna, pues, de alguna manera, ya se han superado ciertas visiones “machistas” que pretendían encomendar la tarea de los hijos únicamente a las mamás. De hecho, desde la psicología, se puede afirmar que es necesario que en el seno familiar haya una figura paterna adecuada, que ayude a las nuevas generaciones a caracterizarse desde una auténtica visión de la naturaleza humana.


El amor del papá es un tanto fuerte, la razón de esta fuerza radica en el hecho de que es una relación que no tiene una evidencia corporal física. Aunque el niño o la niña tengan la herencia genética, no hubo un útero ni un cordón umbilical que ratifique esa vinculación. El papá debe afianzar el vínculo desde el cuidado y la protección a la madre y al recién nacido. De ahí que el varón tenga ciertas características diferentes a las de la mujer; que le ayudan a desarrollar su paternidad.

De la misma manera que la mujer, el hombre también tiene que decidir ser papá. Por eso hay que felicitar la decisión que tomaron los varones que son papás y que se han mantenido firmes en la misión de ser padres. Felicitaciones a los papás que no han delegado su responsabilidad únicamente a la madre. Felicitaciones a los papás que no han abandonado a sus hijos para que los eduque y los forme alguien extraño. Felicitaciones a los que sin haber engendrado se han ocupado sabiamente de los hijos e hijas de sus esposas.

15 de Mayo de 2017

02 de junio de 2017